AGUSTIN
HERNANDEZ DE LA TORRE


Montador Ayudante Digitalizador
Corporativo Documental Ficción Televisión


Me llamo Agustín Hernández de la Torre y nací en Barcelona el 27 de junio de 1977. Desde muy pequeño expresé mi deseo de trabajar en los medios audiovisuales. Inicialmente yo decía que quería ser cámara de televisión por el hecho de considerar esa función como la más relevante para la emisión de los programas, a través de las muchas horas que pasaba
ante una pantalla que siendo niño empecé a ver en el hogar aún en escala de grises. Posteriormente llegó ya el PALcolor de una Telefunken, y más tarde el mando a distancia de una Philips completando así mi fascinación por las imágenes de toda clase que se reproducían en el televisor.

Hice la E.G.B. (estudios primarios), el B.U.P. y hasta sin muchas ganas un C.O.U. -de letras- para iniciar por fin en 1995 la Formación Profesional en Imagen y Sonido que había escrutado fuese la manera lógica de acceder a ese mundo audiovisual de mis ilusiones. Y ciertamente disfruté realizando esos estudios que por medio del enfoque teórico-práctico que los caracteriza, me permitió descubrir el área de especialización en la que iba a querer desarrollar mi carrera en el sector: la edición. Entonces todavía se trabajaba en A/B roll con cinta de video, y los equipos de la escuela eran U-matic. Y solo en un ordenador de esos de torre -con una CPU 486- y monitor VGA de tubo, tenían instalado un recién llegado Premiere que a duras penas auguraba la transformación que la informática iba a suponer en los años siguientes para el montaje y la postproducción. Precisamente, y como parte fundamental del programa de estudios, durante el tercer trimestre del segundo y último curso, realicé las prácticas correspondientes en una pequeñísima productora de video que trabajaba fundamentalmente en el ámbito del reportaje social o como se suele decir en clave de humor “la B.B.C.” (Bodas, Bautizos y Comuniones) -y que estaba implantando ya entonces una estación no-lineal con las primeras versiones del citado software de Adobe- y donde mi supuesto tiempo para el aprendizaje se parecía más al desarrollo de una jornada laboral sin retribución. Lo que por cierto me ocurriría posteriormente en sucesivas ocasiones y experiencias por ser el abuso y la explotación una nota común en este entorno de trabajo. Pese a todo, pude adquirir ciertos conocimientos y una experiencia más, algo que nunca desmerezco.

Con el título ya obtenido de Técnico Especialista en Imagen y Sonido, vendría una realidad hasta entonces para mí desconocida sobre las dificultades que entraña el acceso al oficio en este mundo del audiovisual tan ansiado por mí y al que tratar de incorporarse profesionalmente resulta ser una auténtica odisea.

Pero aún hoy me resisto a aceptar que mi sueño se haya roto.

¿¡Será cuestión de tiempo!? Por lo pronto llevo ya más de 25 años -entre Barcelona y Madrid- intentándolo. Y mientras pueda hacerlo, así seguiré.

TO BE CONTINUED...